martes, 31 de marzo de 2009

NUEVA ZELANDA (II)

Dos detalles más de Nueva Zelanda y ya me callo:

uno, el acento: Me recordó mucho a un mañana en segundo de BUP, estaba sentado con Payés y dimos una lección de Matemáticas, la primera del año. En realidad no me acuerdo de qué iba el tema, simplemente me acuerdo de que salí de clase y lo primero que le dije fue: "qué ha sido eso". Pues bien, hablar con uno de allí es volver a esa clase. Pero no es un problema, como quedará bien claro en el punto número

dos, la gente: Es genial, porque no hay. Viven 4 millones de personas y 44 millones de ovejas.

sábado, 21 de marzo de 2009

NUEVA ZELANDA

Lei en un anuncio que la gente viene a Nueva Zelanda para encontrarse a si misma. Yo me he encontrado con un catarro que te cagas.

sábado, 14 de marzo de 2009

EXTRAÑOS

Dicen que el mundo es grande, complejo y diferente, pero resulta que no lo es tanto, y que las cosillas del día día son bastantes parecidas tanto aquí como allí. Aquí va un ejemplo.

Creo que en todas las neveras del mundo hay un ¿alimento? que parece que es anterior a la fabricación de la misma nevera y que siempre está ahí y por supuesto siempre estará. En mi casa de Leganitos era un frasco de cristal con ¿aceitunas?, en la nevera de la Despensa, mi anterior oficina, era medio chorizo, en mi casa de Santander es media botella de Sidra el Gaitero y aquí, en mi casa de ahora es una caja pequeña de Humus medio casi vacía.

Ya puedes hacer mil limpiezas, ya puedes mudarte, puedes hacer lo que quieras, pero seguro que nunca te podrás librar de estos huéspedes. De hecho, si ahora mismo hubiese un holocausto nuclear, desapareciese todo el planeta y, en un huevo de años llegasen unos alienígenas, imaginaos su cara al ver un planeta absolutamente vacío a excepción de medio chorizo, un bote de aceitunas, media botella de sidra el gaitero y poco de humus.

lunes, 9 de marzo de 2009

OPERA DE SYDNEY (II)

Es muy fácil toparse con ella, está en el centro de la ciudad en un sitio donde se juntan buses, trenes y ferrys. Y tus sentimientos hacia ella van cambiando. Poco a poco.

Día 1 (la ves por primera vez):

"Ala!! que bonito!! qué guapo!!!, de qué material será? sácame una foto!, Sácame otra, que se vea el puente!"

Día 10 (vas a otro sitio pero pasas por ahí)

"Anda mira, la Ópera, la verdad es que está guapa eh?"

Día 32 (se la enseñas a alguien que está de visita)

"Y esta es la Ópera. Sí, mola, pero está lleno de turistas. Vale, te hago una foto. Vale, te hago una foto en la que salga el puente".

Día 45 (celebrando el año nuevo)

"No nos dan nada de comer?"

Día 60 (Te proponen ir a un sitio cerca).

"Ni de coña, me quedo en casa, que por ahí no hay quien pare".

Día 116 (Hoy).

No dices nada, es un sentimiento nuevo que surge juntando morriña, calor, aburrimiento, multitud de turistas y ganas de hacer el mal. Similar a lo que sentían en la aldea de Asterix cuando empezaba a tocar Asurancetúrix, el bardo. Con la diferencia que al mostrenco ese no se le puede atar y subir a un árbol para que no moleste.