Pit tiene 43 años, nació en Sydney y hasta hace 3 meses vivía con su madre, una encantadora viuda amante de los gatos y de la buena comida.
Pit Trabaja en el departamento de inmigración de Australia, y en realidad odia su trabajo, todos los días la misma historia, gente con problemas, gente que quiere quedarse en Australia, gente que no habla el idioma, gente fea en resumen.
Hace una semana recibió la visita de dos españoles, uno delgado con el pelo castaño y otro moreno con unas cuantas canas, realizando algunas preguntas para cambiar su visa de turista a trabajador o estudiante. En los 5 minutos que duró la reunión no pudo evitar bostezar varias veces mientras los chavales hablaban. Después, mirando hacia otro sitio, cogió un post-it y les escribió la dirección de la página web de inmigración, diciendo que allí podrían resolver todas sus dudas. Nada más escribir la nota suspiró un "OK?" que significaba "Venga chavales dejadme tranquilo".
Al llegar a su piso de 20 metros cuadrados se miró al espejo y comprobó que lo que estaba perdiendo de pelo lo estaba ganando en barriga, y que ahora que vivía solo hacía 15 días que no hablaba con nadie fuera del trabajo. Metió un plato de pasta precocinada en el microondas, se puso la bata y otra noche más se quedó durmiendo con la tele puesta y el móvil encendido y a mano, por si algún amigo o familiar le quisiera llamar.
Que es la manera fina y poética de decir que el tío que nos atendió era un cabrón maleducado con pintas.
miércoles, 28 de enero de 2009
domingo, 25 de enero de 2009
AUSTRALIAN DAY
Imagina que es un domingo por la tarde, hace sol y estás de puta madre con tus amigos tumbado en el cesped. De repente vienen unos extraños en barco y así, de repente, te imponen una religión, un lenguaje y hasta le ponen los nombres a tus parques. Y tú, 1ooo años después de estar en el mismo sitio, completamente a gusto y ajeno al resto del mundo te tienes que mudar al desierto. Por si esto fuera poco imagina que lo celebras cada año.
Eso es el Australian Day. Cada 26 de enero, millones de personas celebran que hace 200 años estaban en un país acojonante, con una naturaleza privilegiada hasta que llegó la peor calaña inglesa a conquistarlos y hacer otra subimagen de ellos mismos. ¿Y cómo lo celebran? bebiendo.
Puede que para celebrar, puede que para olvidar. El caso es que bebiendo muchísimo.
Eso es el Australian Day. Cada 26 de enero, millones de personas celebran que hace 200 años estaban en un país acojonante, con una naturaleza privilegiada hasta que llegó la peor calaña inglesa a conquistarlos y hacer otra subimagen de ellos mismos. ¿Y cómo lo celebran? bebiendo.
Puede que para celebrar, puede que para olvidar. El caso es que bebiendo muchísimo.
miércoles, 21 de enero de 2009
ESE MALDITO AUSTRALIANO BORRACHO
La semana pasada estaba
(ahora es cuando suelto nombres de lugares y personas en inglés para que todos penséis que controlo que te cagas la ciudad y demás)
Tomando una cerveza en Kings Cross con mis compañeros de piso y algún amigo (Julie, Marine, Luis y Anne-lise), hablando, contando chistecillos y demás. Estaba algo cansado y me fui pronto para casa porque no quería salir. Así que me di un paseo hasta Hyde Park para coger el 380, el bus que me lleva a casa. Durante el paseo un par de turistas me preguntaron por un par de direcciones y les dije por dónde podían ir.
Durante el paseo pensé, "ei, voy aprendiendo a hablar este idioma del infierno", me senté en el autobús más contento que todas las cosas pensando ya en meterme en la cama.
Sin embargo, a mi lado, había dos australianos, uno con pinta de haber tomado más de dos cervezas. Y más de 10 también. El caso es que este chaval estaba hablando en ¿inglés? En serio, me puse a escuchar a ver si entendía algo y durante los primeros 4 minutos dudé seriamente si estaban hablando en inglés. Sólo cuando empezó a decir fuck como si fuera la única palabra del mundo me di cuenta que en efecto él hablaba inglés y yo seguía sin tener ni puta idea.
A lo largo de mi vida los borrachos me han quitado dinero, ropa, el turno para pedir, alguna que otra chavala, mi dignidad o mi paciencia. Pero nunca la esperanza.
Cabrones.
(ahora es cuando suelto nombres de lugares y personas en inglés para que todos penséis que controlo que te cagas la ciudad y demás)
Tomando una cerveza en Kings Cross con mis compañeros de piso y algún amigo (Julie, Marine, Luis y Anne-lise), hablando, contando chistecillos y demás. Estaba algo cansado y me fui pronto para casa porque no quería salir. Así que me di un paseo hasta Hyde Park para coger el 380, el bus que me lleva a casa. Durante el paseo un par de turistas me preguntaron por un par de direcciones y les dije por dónde podían ir.
Durante el paseo pensé, "ei, voy aprendiendo a hablar este idioma del infierno", me senté en el autobús más contento que todas las cosas pensando ya en meterme en la cama.
Sin embargo, a mi lado, había dos australianos, uno con pinta de haber tomado más de dos cervezas. Y más de 10 también. El caso es que este chaval estaba hablando en ¿inglés? En serio, me puse a escuchar a ver si entendía algo y durante los primeros 4 minutos dudé seriamente si estaban hablando en inglés. Sólo cuando empezó a decir fuck como si fuera la única palabra del mundo me di cuenta que en efecto él hablaba inglés y yo seguía sin tener ni puta idea.
A lo largo de mi vida los borrachos me han quitado dinero, ropa, el turno para pedir, alguna que otra chavala, mi dignidad o mi paciencia. Pero nunca la esperanza.
Cabrones.
sábado, 17 de enero de 2009
ESA CAÑITA
Hacía más o menos 15 días que no iba a la ciudad, más o menos tengo todo lo que necesito en mi barrio, pero dando vueltas en lo que dentro de unos años podréis comprar en librerías titulado como "UN BUEN HOMBRE EN BUSCA DE UNA VISA" acabé en la city, que es donde están todos los rascacielos, oficinas y demás.
Allí estaba cuando nos llamó Ane, una amiga que conocimos cuando fuimos a Bali. Nos dijo que estaba también en la city y que si quedábamos para tomar algo. ¿Y qué hacen dos españoles cuando se encuentran? Buscar un bar. En España entre las frases "Vamos a tomar algo" y "Una cerveza por favor" no pasan más de 5 minutos. Aquí, después de dar vueltas por la ciudad durante 15 minutos buscando UN BAR acabamos tomando algo en
(música de piano, ambiente triste)
(caen hojas de un árbol en una calle abandonada una tarde nublada de otoño)
(la música sigue para acentuar la tristeza de la escena)
Un Starbucks.
Allí estaba cuando nos llamó Ane, una amiga que conocimos cuando fuimos a Bali. Nos dijo que estaba también en la city y que si quedábamos para tomar algo. ¿Y qué hacen dos españoles cuando se encuentran? Buscar un bar. En España entre las frases "Vamos a tomar algo" y "Una cerveza por favor" no pasan más de 5 minutos. Aquí, después de dar vueltas por la ciudad durante 15 minutos buscando UN BAR acabamos tomando algo en
(música de piano, ambiente triste)
(caen hojas de un árbol en una calle abandonada una tarde nublada de otoño)
(la música sigue para acentuar la tristeza de la escena)
Un Starbucks.
lunes, 12 de enero de 2009
WORDREFERENCE
Imaginaos que existe una página web en la que, cada vez que entras, un niño enfermo se cura, te ingresan 100 euros en la cuenta, te crecen un poco más los abdominales, ganas 10 minutos más de vida y se construye poco a poco un palacio gigante hecho de oro con tu cara en mitad de un bosque. Solo por entrar, ni si quiera tienes que dar tus datos o participar en una promoción o superar un juego.
Pues bien, si existiese esa página os aseguro que no entraría ni la mitad de veces que entro a diario a wordreference. Porque a pesar de lo que pensaba esto del inglés tiene más palabras que fuck, war y dude. Tiene un montón más y sobra decir que no las conozco.
Digamos que ahora mismo, dos meses después de pasar de ser el típico español con pelo en el pecho al típico guiri soy como un adolescente en la etapa más dura de la pubertad, sólo que en vez de pasarme el día buscando pornografía en internet, me lo paso buscando en diccionarios.
Para que luego digan que los hombres no maduramos.
Pues bien, si existiese esa página os aseguro que no entraría ni la mitad de veces que entro a diario a wordreference. Porque a pesar de lo que pensaba esto del inglés tiene más palabras que fuck, war y dude. Tiene un montón más y sobra decir que no las conozco.
Digamos que ahora mismo, dos meses después de pasar de ser el típico español con pelo en el pecho al típico guiri soy como un adolescente en la etapa más dura de la pubertad, sólo que en vez de pasarme el día buscando pornografía en internet, me lo paso buscando en diccionarios.
Para que luego digan que los hombres no maduramos.
sábado, 10 de enero de 2009
MIEDO Y ASCO EN CAMBERRA
Hace más o menos una semana hice un viaje por el sur de Sydney. Viendo playas, bosques y durmiendo también en playas y bosques. Molaría decir que lo hice porque soy un aventurero que te cagas y un amante de la naturaleza. Pero la triste realidad es que la falta de dinero te empuja a dormir en sitios gratis. Porque así es la naturaleza, bonita que te cagas, pero también gratis que te cagas. Doblemente guay.
El tema es que acabamos nuestro viaje en Camberra, la capital de esta gran nación. Y os aseguro que los protagonistas de Miedo y Asco en las Vegas hubieran necesitado el triple de drogas que consumen en la película para ver algo. Y cuando digo algo no digo una visión en plan estar drogado, digo algo en plan alguna persona, algún bar, algún coche...
Porque en Camberra no hay nada. Sólo está el parlamento, y muchos edificios que empiezan por National Musseum of. Pero nada más. Era sábado por la noche cuando fuimos y en el (poniendo especial énfasis en EL) bar con gente joven de Camberra había 3 personas dentro y un segurata fuera.
El resto de la ciudad la forman un parque enorme llena de pinos, un lago, dos mujeres mayores andando, un niño montando en bici y aproximadamente 25 patos.
El tema es que acabamos nuestro viaje en Camberra, la capital de esta gran nación. Y os aseguro que los protagonistas de Miedo y Asco en las Vegas hubieran necesitado el triple de drogas que consumen en la película para ver algo. Y cuando digo algo no digo una visión en plan estar drogado, digo algo en plan alguna persona, algún bar, algún coche...
Porque en Camberra no hay nada. Sólo está el parlamento, y muchos edificios que empiezan por National Musseum of. Pero nada más. Era sábado por la noche cuando fuimos y en el (poniendo especial énfasis en EL) bar con gente joven de Camberra había 3 personas dentro y un segurata fuera.
El resto de la ciudad la forman un parque enorme llena de pinos, un lago, dos mujeres mayores andando, un niño montando en bici y aproximadamente 25 patos.
martes, 6 de enero de 2009
SYDNEY OPERA HOUSE vs BALUARTE
Por cosas de la vida acabé teniendo entradas para decirle hola qué tal como te va todo al 2009 desde el Sydney Opera House. Viendo el mar, el puente, los rascacielos y las dos tandas de fuegos que habían preparado los amigos australianos. Y la verdad es que genial, solecito, buena compañía y un espectáculo increíble.
Pero supongo que una de las cosas que un australiano no entiende, para un español (no importa la edad, el sexo, ideología política, religión o el tamaño) esas cosas están bien pero hay algo que no es que sea necesario, es que es básico para celebrar cualquier cosa (desde el principio del año hasta el final, pasando por la mitad también) : Comida y bebida. En abundancia si es posible.
Porque así somos los españoles, nos gusta celebrar.
Y aquí...¿En qué cabeza cabe celebrar el 2009 sin algo para beber y comer? Después de decir feliz año hay que brindar con algo, si no no tiene gracia. Si no te has tomado un par de vinos no puedes recibir un año con alegría.
Yo pensaba que por lo que costaba la entrada (menos mal que nosotros no las pagamos) ofrecerían un pequeño ágape y algo para tragar. Pero no. Tuvimos que conseguir nuestra dosis por otros medios.
Sin embargo, en Baluarte, el Palacio de Congresos, Exposiciones y Auditorio de Pamplona también celebran los fuegos cada año por diferentes ocasiones, porque, como he dicho antes, a los españoles otra cosa no, pero celebrar nos encanta.
El edificio es menos famoso, no se ve el mar y el gobierno de Pamplona no se gasta una millonada en fuegos, bastante tienen con tener que dejar dinero al Osasuna. Sin embargo, a diferencia de aquí, no falta buen vino, buen queso, buen jamón, buena música y una excelente compañía. Y esto no lo digo desde el corazón por los recuerdos que me trae el edificio, lo digo desde el estómago, que a estas horas es mucho más importante.
Puede que esa sea la razón por la que miles de australianos van cada año a Pamplona y por la que yo todavía no he visto a un pamplonica por Australia.
Pero supongo que una de las cosas que un australiano no entiende, para un español (no importa la edad, el sexo, ideología política, religión o el tamaño) esas cosas están bien pero hay algo que no es que sea necesario, es que es básico para celebrar cualquier cosa (desde el principio del año hasta el final, pasando por la mitad también) : Comida y bebida. En abundancia si es posible.
Porque así somos los españoles, nos gusta celebrar.
Y aquí...¿En qué cabeza cabe celebrar el 2009 sin algo para beber y comer? Después de decir feliz año hay que brindar con algo, si no no tiene gracia. Si no te has tomado un par de vinos no puedes recibir un año con alegría.
Yo pensaba que por lo que costaba la entrada (menos mal que nosotros no las pagamos) ofrecerían un pequeño ágape y algo para tragar. Pero no. Tuvimos que conseguir nuestra dosis por otros medios.
Sin embargo, en Baluarte, el Palacio de Congresos, Exposiciones y Auditorio de Pamplona también celebran los fuegos cada año por diferentes ocasiones, porque, como he dicho antes, a los españoles otra cosa no, pero celebrar nos encanta.
El edificio es menos famoso, no se ve el mar y el gobierno de Pamplona no se gasta una millonada en fuegos, bastante tienen con tener que dejar dinero al Osasuna. Sin embargo, a diferencia de aquí, no falta buen vino, buen queso, buen jamón, buena música y una excelente compañía. Y esto no lo digo desde el corazón por los recuerdos que me trae el edificio, lo digo desde el estómago, que a estas horas es mucho más importante.
Puede que esa sea la razón por la que miles de australianos van cada año a Pamplona y por la que yo todavía no he visto a un pamplonica por Australia.
sábado, 3 de enero de 2009
CHISTES
Es imposible soltar un chiste en inglés. Imposible del todo. En España se te ocurre una chorrada, la sueltas y ya está, puede ser más o menos graciosa, pero llega a tiempo.
Sin embargo, aquí, pasa lo siguiente:
Estas, por ejemplo, en un bar, tomando una cerveza y alguien dice algo. Tu cerebro lo traduce al inglés, lo cual lleva tiempo. Después, cuando lo has entendido se te ocurre algo más o menos ingenioso que decir, así que empiezas a traducirlo mentalmente antes de hablar. Lo que pasa es que cuando finalmente lo sueltas no es que ya no venga al caso, ni si quiera que ya no estén hablando de ese tema. Cuando lo sueltas tus amigos se han ido, han cerrado el bar, lo han vuelto a abrir y estás sentado con otras personas cuando dices "por el culo te la hinco" a 4 personas que no conoces de nada.
Sin embargo, aquí, pasa lo siguiente:
Estas, por ejemplo, en un bar, tomando una cerveza y alguien dice algo. Tu cerebro lo traduce al inglés, lo cual lleva tiempo. Después, cuando lo has entendido se te ocurre algo más o menos ingenioso que decir, así que empiezas a traducirlo mentalmente antes de hablar. Lo que pasa es que cuando finalmente lo sueltas no es que ya no venga al caso, ni si quiera que ya no estén hablando de ese tema. Cuando lo sueltas tus amigos se han ido, han cerrado el bar, lo han vuelto a abrir y estás sentado con otras personas cuando dices "por el culo te la hinco" a 4 personas que no conoces de nada.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)